domingo, 4 de diciembre de 2016

Fin a la leyenda negra del psiquiátrico de Bétera



Sillas de ruedas almacenadas en el psiquiátrico. E.M.

La Diputación de Valencia convertirá el centro sanitario en una unidad asistencial orientada a la rehabilitación


Una del 82 y otra siete años más vieja. En menos de una década aparecieron publicadas dos portadas en la revista Interviú (y otras tantas cabeceras) en las que la compasión por aquellos que ya habían sido arrollados tiempo atrás por una enfermedad, por una época, quedaba expresada de un modo sobrado de elocuencia: entre unos pechos que asomaban de un abrigo peludo y blanquísimo como dos medias lunas. A mano derecha del seno izquierdo, los titulares enunciaban la perplejidad de los redactores por las condiciones de vida de los internos en el Hospital Psiquiátrico de Bétera.
Los episodios documentados en el entorno del recinto hospitalario no fueron pocos: muertes sin explicación clara, relaciones sexuales sin control, embarazos no deseados, fugas (se presumía que eran los residentes que aprovechaban las salidas quienes cometían las fechorías) y un pánico social que incluso llevó a plantear la construcción de un enorme muro para aislar aún más las instalaciones:un perímetro de soledad para separar a los internos del resto del mundo.
Las técnicas terapéuticas de la psiquiatría moderna se quedaron al otro lado de la valla y apenas llegaron a aplicarse. Los pabellones se fueron vaciando y quedó flotando un aire que solo hacía más pesada la sensación colectiva de desvalimiento y porvenir robado. La gestión fue también degenerando y las alas del hospital acabaron convertidas en unos enormes almacenes de la Diputación donde se llegaron a guardar ninots de falla.
Los esfuerzos del área de Bienestar Social de la actual Diputación de Valencia se dirigen a cambiar el modelo asistencial del Psiquiátrico de Bétera para darle un mayor uso como Unidad Asistencial de Mediana Estancia integrada, como cualquier otro centro de atención sanitaria de la red pública.
Por primera vez, el nuevo equipo tiene claro qué hacer con todo esto. La reconversión del Psiquiátrico de Bétera, que en la actualidad cuenta con un pabellón en uso que asiste a 36 pacientes, pasa por la necesidad de incorporar a los servicios aspectos de promoción y prevención de la Salud Mental y garantizar una atención adecuada tanto a las personas con trastornos mentales como a sus familias.
Ya desde enero de este mismo año, las familias no pagan el copago que fijó el anterior equipo de gobierno para los pacientes: 2.196 euros por plaza al mes, una tasa que la titular del juzgado de lo contencioso administrativo número 3 de Valencia declaró ilegal en su día. La (nueva) Diputación ha devuelto la gratuidad al servicio y ha creado una comisión mixta de ingresos y altas con la Conselleria para integrar este centro en la Red Pública de Salud Mental.
Esta comisión mixta se encargará de determinar los plazos para convertir el psiquiátrico en un centro de media estancia para pacientes que no estén más de 6 u 8 meses en las instalaciones de Bétera. La Conselleria de Sanidad y la de Bienestar Social determinarán, además, el traspaso de los pacientes de larga estancia a residencias, en los casos en los que el diagnóstico sea genérico y estas personas necesiten un tratamiento más adecuado en otros centros y no en uno de media estancia centrado en la rehabilitación y la integración social.
Por parte de la Diputación de Valencia, consideran que es necesario establecer los ratios para reconvertir el psiquiátrico en un centro de media estancia, con untratamiento psicológico encaminado a la rehabilitación.
La diputada de Bienestar Social, Mercedes Berenguer, avanzó que el centro de salud mental dispondrá de un servicio de enfermería 24 horas y un segundo psiquiatra.
En paralelo, se están celebrando reuniones periódicas con el Ayuntamiento de Bétera para integrar a las asociaciones vecinales en el día a día del psiquiátrico con el fin de realizar actividades conjuntas, como jornadas de puertas abiertas, exposiciones o competiciones deportivas en las que puedan participar los pacientes y sus familiares. El centro dispone también de una zona verde con huertos en los que se fomentará la agricultura ecológica entre los pacientes.
Hoy en día, el Psiquiátrico de Bétera sólo tiene un pabellón en uso para pacientes, desde que se completó el traslado de los ingresados toxicómanos al Arnau de Vilanova y se agrupó en una misma estancia a los autónomos con los dependientes, que son pacientes de larga estancia.
Además de este pabellón donde se presta atención a los pacientes con trastornos mentales, el psiquiátrico cuenta con otros espacios, como el área de Administración, las cocinas y almacenes, el parque móvil y los dos pabellones que han quedado vacíos y para los que se buscará un uso más adecuado y provechoso.
http://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/2016/05/02/57265354ca474166278b460b.html

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